Coach Raúl Ernesto Gío

Porque mis padres me inculcaron el amor a la docencia, porque es mi aportación al despertar humano, y porque mi propósito de vida es dar Luz, compartir Paz y terminar con las batallas internas, pongo a tu disposición mi experiencia holística y visión ecléctica para acompañarte, a ti que recibiste el llamado a servir, durante tu proceso de formación, auto conocimiento, comprensión y aceptación.
Yoi Kokoro.
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Si todos hiciéramos las cosas que somos capaces de hacer, nos asombraríamos a nosotros mismos.

Thomas Edison

Mi búsqueda de formación como Coach comenzó hace desde hace varios años, ya que había contratado los servicios de diversos coaches nacionales e internacionales para mejorar mi negocio. Estos coaches ofrecían apoyo empresarial en diversas áreas operativas, financieras, administrativas, ventas y de manejo de personal, pero ninguno de ellos realmente se enfocaba en las personas a nivel emocional, psicológico o espiritual, por el contrario, se enfocaban en el manejo del empleado como “ganado” empresarial.

Continué con mi búsqueda con otros coaches internacionales que ya consideraban a las personas y el clima laboral como elemento importante en el funcionamiento de una empresa, y el aumento de la productividad al trabajar con mayor felicidad, sin embargo, estaban más dirigidas a las empresas de innovación y tecnología que a las empresas de servicios que era lo que yo buscaba y, lo más importante, aún faltaba tropicalizar la propuesta a nuestra cultura e idiosincrasia, así que mi búsqueda continuó.

Entre todos estos procesos, tuve la oportunidad de participar y vivir (o tal vez debiera decir: sufrir) el Coaching coercitivo, mismo que me desequilibró psicológica y emocionalmente en aquel momento de mi vida. Me gusta hacer una analogía: digamos que con piezas de lego (y siguiendo un instructivo) logré armar un barco, mismo que en el coaching me dijeron que era impráctico, disfuncional y no me llevaría al lugar al que yo deseaba llegar, ya que para eso, yo debía de armar un avión. El coaching coercitivo fue el equivalente a romper este barco y quedarme únicamente con cientos de piezas, que ahora debía yo unir (sin instructivo) para hacer un avión, algo que nunca había hecho antes. Este proceso personal me llevó más de 3 años y aún en la actualidad, sigo encontrando piezas que debo buscar dónde encajar.

Aunque tal vez a algunos de mis compañeros les resultó útil, yo me di cuenta de que este tipo de coaching no era para mí, así que decidí que yo quería ayudar, de manera totalmente diferente, a las personas que requerían cambiar paradigmas, creencias y/o conductas, pero sin destrozar emocionalmente su vida y empezar desde ceros.

Con el paso del tiempo me formé como mentor empresarial, colaborando con el INADEM en la Red de Empresarios Mentores, pero entendí que las empresas realmente en muy pocas ocasiones tienen problemas, lo que las empresas tienen son personas, y si esas personas tienen problemas personales, su rendimiento y el de la empresa se ven afectados. Y esa formación no me habilitaba para trabajar de manera personal.

Fue así como decidí involucrarme a nivel personal durante mi acercamiento empresarial. Comencé con una primera certificación (no estandarizada por SEP) como Consultor Numerológico, que me dio muchas herramientas de análisis y conocimiento de las personas, más no herramientas para apoyarlas, y dado que algunas situaciones de vida requerían de un análisis más profundo y en muchos casos de acompañamiento constante para atenderlas y superarlas, decidí comenzar a buscar una certificación como Coach, de manera más formal. Así fue como encontré el IVESP, y descubrí el Coaching en Desarrollo Psicoespiritual, que fue algo que me cautivó y enganchó desde el principio, por el enfoque espiritual y, sobre todo, el apoyo psicológico del proceso.

Puedo asegurar que permanecí en la formación por necesidad de reconocerme, aceptarme y por la convicción de mejorar interiormente, más ahora sé que tengo mucho que aportar, por experiencia y conocimiento, para poder entender y atender de mejor manera a las personas que se acerquen a mi consultoría personal o de negocios, ayudándoles a gestionar de manera equilibrada su empresa y su vida.
Hoy estoy convencido de haber encontrado mi verdadera pasión y estar viviendo mi propósito de vida en el entrenamiento o coaching personal, integrando además todas las herramientas (numerología transformacional, numerología cabalística, coaching mindfulness, terapia cognitiva conductual, life coaching, business coaching, psicología positiva, innovación, bioalineación emocional regenerativa) que he aprendido a lo largo de mi vida, para poder enriquecer mi acompañamiento.

Aquellos que son tan locos para pensar que pueden cambiar el mundo, son los que terminan haciéndolo.

Steve Jobs

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